El cliente presentaba un grave problema de humedad por capilaridad en los muros principales de la planta baja, lo cual provocaba desprendimiento constante de pintura, malos olores y aparición severa de salitre que amenazaba con debilitar el recubrimiento original. Soluciones estéticas previas (como solo repintar) no habían funcionado.
Aplicamos un método de saneamiento profundo (End-to-End). Procedimos con el picado manual del enjarre contaminado hasta llegar al ladrillo base. Posteriormente, aplicamos bloqueadores químicos y aditivos antisalitre de grado industrial. Finalizamos con un nuevo repellado base cemento, dejando el muro preparado y sellado para futuros acabados estéticos, garantizando que el problema estructural no vuelva a resurgir.
Evita parches temporales. Permite que nuestros especialistas realicen un diagnóstico preciso y apliquen la solución definitiva que tu propiedad necesita.